El 27 de
mayo del 2013 empezaron una serie de asesinatos en Londres a cercanías del Big
Ben (Reloj).
A
unas calles de este gran monumento se había encontrado el cadáver de una mujer.
Esta
se encontraba desnuda y estaba tirada en medio de la calle, un caso nunca antes
visto en la capital.
Yo
era miembro de la policía en ese entonces y fui testigo de estos hechos, la
víctima era una mujer de entre 18 y 20 años de edad, mí unidad policial
se hizo cargo.
Nos
llevamos el cadáver al instituto de criminalística forense en Londres donde se
le hicieron las autopsias, llegando a la conclusión de que había muerto por
asfixia, después de esto el cuerpo policial de Londres empezó a realizar las
investigaciones del caso.
Pero
con el pasar de los días no se llegó a nada, pues no había ni una huella, ni un
tipo de evidencia que nos indicara como encontrar al asesino, inclusive
pensamos que había sido un suicidio, pero esto iba más allá.
El
primero de Julio fue encontrado otro cadáver en el mismo sitio, era otra mujer
esta vez la mujer tenía 25 años de edad; las autopsias mostraron que las causas
de la muerte eran las mismas “asfixia”.
¿Qué
estaba ocurriendo?
Era
algo extraño que no haya pasado ni un mes para encontrarnos otro cadáver tirado
en medio de la calle; Se buscó a los dueños de las casas de los lugares
aledaños y se les detuvo, pero estos mencionaban y reiteraban que no habían
visto nada…
En
agosto, septiembre, octubre y noviembre se encontraron más cadáveres en el
mismo lugar con la misma posición en forma de estrella de cinco puntas, a estas
alturas el FBI se estaba haciendo cargo del asunto, en verdad no sabíamos
que estaba ocurriendo.
Después
de una semana y ante este último hecho el príncipe Carlos de Inglaterra llamo a
Heraldo Coeld (el detective que había descubierto a Kira) para que se haga
cargo del asunto, (no podía creerlo el hombre que había atrapado a Kira iba a
hacerse cargo) esto me emocionaba, ¿será Kira que otra vez?
Cabe
destacar que la mayoría de asesinatos de Kira eran en masa, en un día se mataba
a más de siete personas, no a una sola persona por mes, como era en este caso y
de paso no distinguía sexos como lo era aquí, pues acá eran solo eran mujeres y
estas no tenían nada que ver con asuntos policiales, es decir que eran personas
inocentes que no habían cometido faltas.